dimecres, 19 de maig del 2010

Aspiraciones

Se acerca el verano y se agolpan en mi cabeza miles de planes por hacer. Lo cierto es que llevo dos veranos sin tener vacaciones; el pasado trabajé y el anterior también… trabajar cuando todo el mundo descansa y descansar cuando todo el mundo trabaja es interesante, incluso hace que te sientas algo diferente… pero al final del año laboral, llega el mes de agosto y en el fondo tienes ganas de vacaciones. Y así será este año.

Agosto: vuelvo a tomarte la palabra, vuelvo a tomarte el pulso, la cadencia, tus rayos de sol impolutos y claros, tus noches claras y frescas, las tardes en los chiringos de playa, la arena en los pies descalzos, la sal en el cuerpo…
En la agencia solo tenemos dos semanas en Agosto, la otra para navidad y la otra a trocitos… así que tampoco podré tomar la mochila y hacer 8 horas de vuelo. Podría pero no quiero. Sería irrespetuoso con mis principios. Así que inevitablemente será algo más ligero, veraniego, económico. Partiendo de sol y playa, uno de mis destinos habituales sería Menorca o Ibiza pero son tan comunes para mí que no serían completamente vacaciones. Extrapolo el concepto isla mediterránea y me aparece; Sicilia, Córcega y Cerdeña, Malta y las griegas. Probablemente Croacia tenga islas magníficas en la costa dálmata, pero la dejaremos fuera porque creo que podría merecer un tiempo más amplio y exclusivo. Descarto las griegas por la misma razón y Malta porque sé de buena fuente que “tampoco hay para tanto”. Ya sólo me queda Sicilia, Córcega y Cerdeña. Evidentemente me inclino por Sicilia. Su aire rural, su encanto mafioso, su cercanía, la necesidad de un largo y profundo descanso, una gastronomía aromática y copiosa, bellas y voluttuosas madonnas

Pase lo que pase, al menos ya tengo un lugar en el que imaginarme los duros días de junio y julio en la oficina, cuando no hay trabajo, cuando los sueños son la única forma de poder dejar la mesa, el flurorescente y el mac, muy atrás.

Haga lo que haga al final, os lo contaré. Eso si que es algo seguro.

Albert

dilluns, 17 de maig del 2010

UNA TARDE - Raymond Carver

Mientras escribe, sin mirar al mar,
siente que la punta de la pluma se estremece.
La marea está subiendo hasta el guijarral.
Pero no es eso. No,
se debe a que en ese momento ella ha decidido
entrar en la habitación sin nada de ropa.
Adormecida, sin saber muy bien
dónde está. Se aparta el pelo de la frente.
Se sienta en el tocador con los ojos cerrados,
la cabeza hacia abajo. Repantigada. La ve
a través del vano de la puerta. Puede
que ella esté recordando lo que ocurrió por la mañana.
Después, abre un ojo y le mira.
Y sonríe dulcemente.


Raymond Carver - Todos nosotros

diumenge, 16 de maig del 2010

EL POEMA QUE NO ESCRIBÍ - Raymond Carver

Aquí está el poema que iba a escribir
antes, pero que dejé
porque te levantabas.
Estaba pensando otra vez
en aquella primera mañana en Zurich.
Nos levantamos antes del amanecer.
Durante un instante no sabíamos dónde estábamos.
Salimos al balcón que daba
al río y a la parte vieja de la ciudad.
Allí estábamos, sin más, callados.
Desnudos. Viendo como se aclaraba el cielo.
Tan conmovidos y tan felices. Como si
nos hubieran colocado allí
justo en aquel momento.


Raymond Carver (Todos nosotros)

dijous, 13 de maig del 2010

PROTEGIENDO A LA NÚMERO UNO - Raymond Carver

Ahora que te has ido durante cinco días,
fumaré todos los cigarrillos que quiera y
donde quiera. Haré bollos y me los comeré
con mermelada y con tocino. Haré el vago. Seré
indulgente conmigo mismo. Pasearé por la playa sólo
si me apetece. Y me apetece, a solas y pensando en mis años jóvenes.

En las personas que entonces me amaron más allá de la razón.
Y en cómo yo las amé a ellas sobre todas las demás.
Excepto de una. ¡Estoy diciendo que haré todo
lo que quiera mientras estás fuera!
Pero hay una cosa que no haré.
No dormiré en nuestra cama sin ti.
No. No me apetece.
Dormiré ahí donde suelto una blasfemia si me apetece,
ahí donde duermo cuando estás fuera
y no puedo abrazarte como lo hago.
En el sofá roto de mi estudio


Raymond Carver (Todos nosotros)

dilluns, 10 de maig del 2010

Una mañana de verano con Ray Carver [Concurso LV Epoemas]

El olor a café impregnaba la habitación.
Por la ventana mirábamos el repicar de las olas, intuíamos
verdades tras cada golpe de espuma sobre la roca, sentíamos
alivio por cada una de ellas que conseguía evitar su destino.

Nuestro silencio era nuestro velamen, el humo nuestros remos.
Ray desvió su mirada hacia la hoja en blanco. La pluma en alto.
De soslayo me miró como excusándose.
Me levanté y lo dejé escribir.


Albert Fabregat

divendres, 30 d’abril del 2010

Cuando la noche cae [Microrelato presentado en concurso CAMPER CITIES]

La noche siempre ha sido la más fiel compañera de la ciudad. Noche tras noche se abandonan, como amantes, a la pasión y el desenfreno… se conocen desde tiempos que ni tu ni yo somos capaces de imaginar y se conocen tan bien que nunca dejarán que nada les separe. El día hace ya mucho que pasó a ser una mera comparsa, algo necesario para que el reencuentro entre amantes al caer la noche sea aún más tórrido. Quién crea que la ciudad le es infiel, está en lo cierto.
Cuando paseo de noche por la ciudad, cuando la “sociedad” duerme, todo está en calma y si me esfuerzo puedo oír los susurros de los dos enamorados. La ciudad le pide más pasión y la noche que se entregue más, pero en el fondo son felices; se aman, se entienden, se conocen, se desean, se sinceran pero sobretodo, les encanta pasear una cerca de la otra, ambas cerca del mar y se dicen que lo suyo, lo que viven, será para siempre.

Albert Fabregat

dimarts, 27 d’abril del 2010

Requiem

La vida se me escurre cada noche.
La tristeza se afianza cada mañana de resaca.
La depresión no ceja en su lucha por hundirme.
El dolor se hace grande con cada remordimiento.
La mierda me ahoga en una nube densísima.
Las lágrimas ya no resbalan, caen a plomo.
Las caras se deforman y envejecen.
Las personas se vacían.
Las almas ya no emanan, solo absorben.
La música desafina y ensordece.
Las noticias son partes de guerra.
Los soldados no mueren, se suicidan.
El sol no brilla.
La luna no refleja.
La tibieza me envuelve en un manto negro.
Las sensaciones son opacas y no traslucen.
Los sentimientos versan sobre maldad.
El amor ya no vence las partidas.
La maldad gana enteros y pulgadas.

La vida se me oscurece cada noche.